¿Por qué cojea mi perro de la pata trasera (o delantera)? Causas, señales y soluciones en casa
Cuando un perro cojea, el corazón se te sube a la garganta. La buena noticia: muchas cojeras se resuelven si actuamos bien desde el minuto uno. Aquí te cuento, cómo diferenciar causas típicas en pata trasera y delantera, qué puedes hacer en casa y cuándo hay que salir ya al veterinario.
Cojera repentina vs. progresiva: cómo distinguirlas en 60 segundos
- Repentina: aparece de golpe tras un salto, carrera o resbalón. Suele indicar esguince/rotura de ligamentos, luxación de rótula, corte en almohadillas o incluso un problema neurológico agudo.
- Progresiva: llega poco a poco; típica de displasia, artrosis, tendinitis o sobrecarga.
¿Apoya o no apoya?
- No apoya nada: piensa en dolor fuerte/rotura, luxación o fractura; prioriza revisión veterinaria.
- Apoya pero cojea: puede ser dolor leve-moderado, inflamación o rigidez articular.
Exploración rápida en casa (1 minuto): mira almohadillas (cortes, espigas), palpa con suavidad articulaciones buscando calor, hinchazón o dolor y compara ambas patas.
Señales rojas: cuándo ir al veterinario de urgencia
Si detectas alguno de estos puntos, no esperes:
- Dolor intenso (grito o intento de morder al tocar).
- No apoya nada la pata o hay deformidad visible.
- Fiebre, apatía, temblores o pérdida de control de esfínteres.
- Debilidad repentina de patas traseras, arrastre o pérdida de sensibilidad (sospecha neurológica).
- Cojera que no mejora nada tras 24–48 h de reposo activo.
Consejo: si dudas, graba un vídeo corto de la marcha (de frente, lateral y por detrás). Al veterinario le ahorra tiempo y mejora el diagnóstico.
Causas ortopédicas típicas en pata trasera
Rotura del ligamento cruzado (rodilla)
Qué notas: cojera brusca tras un giro/salto; a veces oyes un “clac”. Pistas: rodilla caliente e hinchada; bajada de actividad; dolor al flexionar.
Diagnóstico y manejo: el veterinario realiza la prueba de cajón y suele indicar radiografías. El tratamiento varía de reposo estricto + rehabilitación a cirugía, según tamaño y actividad.
Luxación de rótula (“andar a saltitos”)
Qué notas: el perro va bien, hace un saltito con la trasera, y a los segundos vuelve a apoyar.
Manejo: según el grado puede bastar fortalecer cuádriceps, controlar peso y evitar saltos; grados altos pueden requerir cirugía.
Displasia de cadera y artrosis (el clásico “se levanta cojeando”)
Qué notas: rigidez al levantarse, luego “calienta” y mejora; dificultad para subir al sofá o el coche.
Manejo: control de peso, suelos antideslizantes, rampa en casa, fisioterapia y plan de antiinflamatorios bajo receta. En crónicos, el apoyo nutricional es clave.

Causas frecuentes en pata delantera
Codo y tendón: tendinitis, esguinces y almohadillas
- Tendón inflamado: dolor al extender la muñeca o el codo; a veces crepita.
- Esguince: aparece tras tracción o caída; hinchazón moderada.
- Almohadillas: cortes, quemaduras (asfalto caliente) o cuerpos extraños provocan cojera intensa con apoyo corto.
Qué puedes hacer en casa en 24–48 h (sin sustituir al veterinario)
- Reposo activo: paseos cortos con correa, nada de juegos bruscos ni escaleras.
- Frío local: 10–15 min 2–3 veces/día las primeras 48 h (si hay calor/hinchazón).
- Entorno seguro: suelos antideslizantes y zona de descanso mullida.
- Control de peso: cada kilo de más es carga extra para caderas y rodillas.
- Registro: anota cuándo cojea más (mañana, tras correr, al saltar) y qué mejora o empeora.
Ayudas complementarias (no sustituyen al diagnóstico)
Zen Collagen (apoyo articular)
Para qué: aporta péptidos/colágeno que dan soporte al cartílago y pueden ayudar con rigidez y recuperación junto a la rehabilitación.
Cuándo considerarlo: artrosis/displasia, rigidez al levantarse, periodos de rehabilitación post-lesión o deporte.
Cómo usarlo: síguelo según etiqueta y el consejo del veterinario. En perros, el colágeno suele usarse a dosis diarias adaptadas al peso y constancia mínima de 8–12 semanas para valorar resultados.

Aceites DAPAC (omega-3)
Para qué: los EPA+DHA tienen efecto antiinflamatorio y pueden mejorar la movilidad en procesos crónicos (artrosis) y recuperación.
Dosis orientativa por peso (referencia general):
- <10 kg: baja (iniciar con ¼–½ de la dosis estándar).
- 10–25 kg: media (aprox. ½–1 dosis estándar).
- >25 kg: media-alta (1 dosis estándar, valorar fraccionar).
Consejos: introdúcelo de forma progresiva para evitar molestias digestivas; combínalo con control de peso y ejercicio adaptado.
Importante: los complementos son coadyuvantes. No “curan” roturas o luxaciones; ayudan en inflamación, rigidez y soporte del tejido junto a la pauta profesional.

Ejercicios sencillos de rehabilitación (siempre sin dolor)
- Propiocepción suave (alfombra/bosu blandito): 2–3 min, 2 veces/día.
- Círculos lentos con correa (diámetro grande) para activar traseras.
- “Sit-to-stand” controlado (sentarse-ponerse en pie) 3–5 repeticiones si no hay dolor de rodilla/cadera.
- Paseo en recta en terreno plano; evita cambios bruscos de dirección.
Si aparece dolor o empeora la cojera, suspende y consulta.
Preguntas frecuentes
¿Qué hacer si mi perro cojea de una pata trasera?
Revisa almohadillas, aplica frío si hay hinchazón, reposo activo y evita saltos 24–48 h. Si no apoya nada, hay deformidad o dolor intenso, urgencias. Complementa con aceite omega-3 y valora Zen Collagen a medio plazo para soporte articular.
¿Por qué mi perro no puede caminar en la pata trasera de repente?
Tras un salto o giro, piensa en ligamento cruzado o luxación de rótula. Si además hay debilidad/arrastre, considera hernia discal o FCE. En ambos casos, veterinario cuanto antes.
¿Qué pasa si mi perro cojea pero no se queja?
Muchos perros no vocalizan el dolor. Observa si evita apoyar a la hora de subir al coche o al levantarse. La artrosis leve o una tendinitis pueden dar esta imagen. Ajusta ejercicio y consulta para valorar imagen/rehab.
¿Cómo saber si tiene un tendón inflamado?
Palpación con dolor localizado, calor y hinchazón; empeora al estirar la articulación. Descanso, frío y revisión veterinaria si no mejora.
¿Cuáles son los 4 signos de la inflamación?
Calor, rubor (enrojecimiento), tumor (hinchazón) y dolor; a veces pérdida de función.
¿Puede caminar con un tendón roto?
Puede intentar apoyar, pero no debe: riesgo de empeorar la lesión. Requiere diagnóstico y plan de inmovilización/rehabilitación (o cirugía), según el caso.




Dejar una respuesta Cancelar respuesta